Sed bienvenidos a esta, mi humilde tasca. Soy vuestro tabernero y podéis llamarme Maestro tanto si necesitáis una bebida como si queréis oir una historia. Venga, venid junto a fuego, pedid algo y relajáos. Mientras seáis mis invitados y pidáis algo, quiero que tengáis un buen momento y os llevéis un recuerdo de La Casa Vieja ¿Sabéis? Se puede saber mucho de estos lares, tanto cercanos como lejanos, sobre el mundo este que nos rodea. La gran mayoría pueden estar errados en lo que dicen, pero cuando has oído tantas cosas como yo aprendes a diferenciar la auténtica verdad de una confusión o algo inventado para llamar la atención. Quedáos a oir algo, tal vez hasta decidáis quedaros una noche o dos para saber más.
¿Estáis ya acomodados? Bien, bien.
Y ahora, ¿por dónde empezamos?
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